Lo dijo Blas Cinalli, uno de los ocho detenidos como sospechosos del crimen de Fernando Báez Sosa. Este viernes definen si les dictan prisión preventiva.

Uno de los ocho rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell aseguró este jueves que no quisieron matar al joven, al decir unas palabras en la audiencia realizada ante el juez de Garantías de la causa. Este viernes el magistrado dará a conocer su resolución sobre el pedido de prisión preventiva formulado por la fiscal.

“Yo lo único que quiero decir es que ninguno de nosotros quiso que pase lo que pasó”, dijo Blas Cinalli (18), mientras a su lado lloraba Máximo Thomsen (20), uno de los acusados como coautor del crimen, que difundií un audio de la audiencia encabezada por el magistrado David Mancinelli.

No obstante, esos dichos no cuentan como declaración formal en la causa y recordaron que en la indagatoria ante la fiscal de Villa Gesell, Verónica Zamboni, los diez rugbiers imputados se negaron a declarar respecto de lo ocurrido el 18 de enero último en la puerta del boliche Le Brique, donde mataron a golpes a Báez Sosa (18).

Al término de la audiencia, Fabián Améndola, uno de los abogados de la familia Báez Sosa, contó que el juez adelantó que dará a conocer su resolución este viernes.

En tanto, la defensa de los rugbiers, a cargo de Hugo Tomei, dijo que pedirá que en caso de confirmarse la prisión preventiva para todos o algunos de ellos, puedan cumplirla de manera atenuada, bajo arresto domiciliario, con monitoreo electrónico.